Ishtar u el análogo babilónico de Inanna, diosa del amor y la fertilidad sumeria, se asocia principalmente en esta civilización con la sexualidad. Su culto implicaba la prostitución sagrada por lo que a la ciudad donde se le rendía culto, Uruk, se la conocía como “ciudad de las cortesanas sagradas”.
Fuente: https://warriorsoftheruwach.com/easter(Última conexión: 11-1-19)
Para el reconocimiento y culto a la figura de Ishtar, se realizaron numerosas manifestaciones artísticas dedicadas a la diosa, como por ejemplo las del templo babilónico llamado E.tur.kalam.ma. En el mismo, Hammurabi construyó en el año 1778 a. C. un trono para realizar el culto a la diosa, además, en 1775 a. C. se realizaron numerosas imágenes conmemorativas de la misma. Pese a la importancia de estas obras, la obra más relevante -por su singularidad y monumentalidad- que ha llegado hasta nuestros días es la puerta de Ishtar, en la ciudad de Babilonia.
Ishtar en el mundo antiguo tiene tres caracteres: es atractiva y erótica como diosa del amor y del sexo; sanguinaria y cruel como diosa de la guerra y astral en su identificación con el planeta Venus. Como diosa dentro de la cosmología babilónica no cumple el papel que se espera de una mujer en esta civilización, no fue una esposa fiel y sometida a la figura de su esposo, ni una madre, sino que las referencias a la diosa nos la presesentan como una mujer sexualmente activa, que busca la satisfacción sin compromiso y sin la búsqueda de la procreación. En La epopeya de Gilgamesh Ishtar se nos presenta como la amante estéril y temida, rechazada por el hombre al conocer la libertad sexual con la que vive sus amoríos.
En su faceta de diosa del amor y la sexualidad, no era una diosa relacionada con el matrimonio, ni respondía a la figura de diosa-madre tan presente en la antigüedad. Como diosa de la guerra se nos muestra como reina, pese a ser una figura muy residual en la antigüedad –sólo conocemos un ejemplo en el Sumer y ejemplos muy escasos en Babilonia˗, y luchando junto a otros reyes varones.
A este arquetipo femenino presentado con la diosa Ishtar podemos asociar la figura de la reina mesopotámica Semíramis, a la que los autores como Diodoro de Sicilia le atribuyen la fundación de la ciudad de Babilonia. Partiendo del relato de Diodoro, Semiramis se nos muestra como una reina fuerte, independiente y poderosa, atributos asociados a lo masculino en la antigüedad: no quiso contraer matrimonio legal, por temor a verse privada del poder supremo , tenía numerosos amantes que elegía entre sus soldados.
La existencia de esta reina, guerrera y conquistadora y una diosa de la guerra que responde a esta misma descripción se nos muestra atípica en la historia de Mesopotamia, dominada por héroes masculinos y en la que las mujeres tenían un papel totalmente secundario. La mujer no fértil o no procreadora también es un paradigma muy infrecuente, reservado a mujeres consagradas a la vida religiosa, como las naditum (cuya traducción literal sería “mujer en barbecho”), que aparecen en numerosos códigos legales como el de Hammurabi.
Enlaces de interés:
https://www.nationalgeographic.com.es/historia/actualidad/la-puerta-de-ishtar-una-maravilla-de-la-antigua-babilonia_9018
https://extension.uned.es/archivos_publicos/webex_actividades/11272/semiramisflara.pdf
http://www.cervantesvirtual.com/bib/portal/antigua/mesopotamia_textos.shtml
Para saber más:
I. AGHION - C. BARBILLON - F. LISSARRAGUE, Guía iconográfica de los héroes y dioses de la antigüedad, Madrid, Alianza editorial, 1997.
J. SANMARTÍN (ed), Códigos legales de tradición mesopotámica, Barcelona, 1999.
J. BOTTÉRO, La religión más antigua: Mesopotamia, Madrid, 2001.

Esta es mi entrada favorita, Julia. ¡Buen trabajo!
ResponderBorrarAunque pueda parecer extraña la figura de una mujer como Ishtar, no debemos olvidar que las durísimas condiciones geográficas del POA influían enormemente en su religión, muy pesimista, y es ahí donde encaja perfectamente esa figura femenina poderosa y guerrera que casi parece una "femme fatale". Diosas como Ishtar, Inanna o Astarté fueron muy importantes y a ellas se dedicaron toda clase de representaciones artísticas muy potentes, como las que tú mencionas, que a mí, personalmente, me encantan.
Muchas gracias Silvia. Tienes razón, el arquetipo de "femme fatale" también tiene muchos atributos asociados a lo masculino, pese a que normalmente se tiene más en cuenta el carácter de seducción o atractivo sexual tan potenciado.
ResponderBorrarHistóricamente, a los hombres les ha dado mucho miedo que una mujer pudiera ejercer algún tipo de autoridad sobre ellos. Inanna ejerce su autoridad de muchas maneras diferentes, pero uno de los aspectos más relevantes en este sentido era a través de la sexualidad, por estar prácticamente vetada para las mujeres. Y en el arquetipo de "femme fatale" se une este hecho a la erótica del miedo. A lo largo del tiempo también ha influido, como dices en otra entrada, la cosificación del desnudo femenino.
BorrarComo dijo Óscar Wilde: Todo en esta vida tiene que ver con el sexo, salvo el sexo. El sexo tiene que ver con el poder.
Muy interesante Julia! estoy de acuerdo con lo dicho, la imagen de la mujer siempre ha venido a estar relacionada con la sexualidad, fertilidad y pecado. Una lástima que a lo largo de la historia hayan quedado en un segundo plano... pero sigue así con el blog descubriéndonos a las mujeres que también marcamos historia!
ResponderBorrarGracias Amaia, este blog pretende ser un espacio para descubrir a la mujer en la antigüedad, pero el arte de la época no sólo nos ha mostrado a la mujer arquetipica, sino también otros ejemplos subversivos, que si bien no nos extrañan en la actualidad, son muy progresistas para la época.
ResponderBorrar2023 y encontré este gran aporte. Gracias!!!
ResponderBorrar